sábado, 19 de noviembre de 2016

Por que no disfrutar en donde quiera que estés

María Paula Kumert de Soy Pau sigue con la serie Lo que tu corazón desea, y en su entrada más reciente preguntó ¿Cómo querés pasar el tiempo? Yo me puse nostálgica. Le confesé que extraño mucho las ociosas tardes de verano que pasaba con mi amiga Barbara en el Parque Rivadavia. (Sí, ya sé, mis recuerdos parecen salidos de esta canción)


Pero después me acordé de otra canción. Lau va cambiando sus gustos en dibujos animados y hace poco tuvo un breve período en el que se volvió fan de la intro de Steven Universe. Al terminar esa fuimos escuchando otras canciones de la serie, y en algún momento apareció esta canción:  



Sólo con ver el video te das cuenta que Steven y sus amigos están varados por algún tiempo en lo que parece ser un isla, pero eso no impide que lo pasen bien (excepto por la parte del ataque del pez gigante).

No estoy diciendo que me gustaría irme a una isla desierta. Vi demasiados programas de supervivencia al desnudo y no es una experiencia por la que quisiera pasar. Lo que creo es que deberíamos adoptar esa filosofía si queremos ser/vivir más felices: tratemos de pasarlo bien en donde estemos. Pero siempre con sentido común, por favor. Con esto quiero decir, por ejemplo, no se pongan a contar chistes en un velorio, y no vayan a decir que yo les recomendé hacer eso.

Aunque la filosofía es buena, no estaba segura que esto fuera posible, así que les voy a contar lo que pasó el jueves. En el jardín de Lau tienen un ciclo de cine de animación no comercial una vez al mes.  El jueves les pasaban El libro de la vida (si no la vieron, es muy recomendable). Laura se la bancó un rato, pero a los 15 minutos se levantó y empezó a pararse frente a la pantalla. Traté de sentarla otra vez, se puso nerviosa, y empezó a tirarse al piso y hacer un berrinche. Yo también me puse nerviosa. La estábamos pasando mal las dos.

Hicieron una pausa para desayunar. Un compañero del jardín de Lau cumplía años y la madre había llevado chocotorta. Laura se calmó lo suficiente como para comer, y a mí también me dieron una porción. (Estaba riquísima! =P) Después continuamos el resto de la película en un aula al costado del cine. Ella se puso a jugar con bloques y miraba de reojo la película por un ventanal que nos permitía ver toda la pantalla. Los chicos pudieron ver la película tranquilos, Lau estaba tranquila, yo estaba tranquila. Comimos una rica torta y nos quedamos hasta el final de la película. Parece que a veces se puede pasarla bien en donde quiera que estés. 

2 comentarios:

  1. La mejor lección posible sobre estar en el momento. El poder del ahora en acción. :)
    Qué lindo saber que estas preguntas movilizan. :) Gracias por contar tu historia.

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    1. Hola Paula, gracias a vos por escribir la serie Lo que tu corazón desea, la disfruté mucho. Saludos!

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